Es una de las preguntas que más veces nos hacen, y casi siempre con la misma preocupación detrás: "mi pareja está en paro, ¿nos van a dar la hipoteca?". La respuesta corta es que sí, es posible, pero no como la mayoría se imagina. Y la segunda parte de la respuesta es la que casi nadie espera: a veces, sumar al que está en paro como titular no ayuda; perjudica.
Te explicamos cómo lo ve el banco, cuándo conviene que firméis los dos y cuándo es mejor que firme uno, qué pasa con la propiedad de la casa en cada caso y tres escenarios con números para que veas dónde estáis.
Cómo lo ve el banco cuando solo hay un sueldo
El banco hace una cuenta sencilla: la cuota de la hipoteca (más cualquier otra deuda que tengáis) no debe superar, por lo general, el 30-35% de los ingresos netos demostrables de los titulares. Ese porcentaje es el ratio de endeudamiento, y es la cifra que manda.
La palabra clave es "demostrables". La prestación por desempleo, en la mayoría de entidades, no computa como ingreso o computa muy poco, porque tiene fecha de caducidad. Así que, si uno de los dos está en paro, a efectos del banco la operación se calcula con un solo sueldo. No hay truco que cambie eso.
Lo que sí cambia es la decisión de quién firma. Y ahí está la clave de este artículo.
Cuándo sumar al que está en paro no sirve… o perjudica
Poner a tu pareja como titular sin ingresos no suma capacidad de pago: el banco sigue viendo el mismo sueldo. Pero sí suma su historial. Y eso puede jugar en contra:
- Si tiene deudas (un préstamo personal, una tarjeta de crédito, un coche a plazos), esas cuotas entran en la cuenta y restan capacidad al único sueldo que hay.
- Si está en ASNEF o tiene algún impago reciente, la operación directamente es inviable, aunque el otro titular tenga un historial crediticio impecable. Si es vuestro caso, leed antes hipoteca con ASNEF: qué es posible y qué no.
- Si su situación laboral es incierta, algunos analistas prefieren un titular estable a dos titulares de los que uno genera dudas.
En cambio, sumarlo sí tiene sentido cuando su historial está limpio y va a tener ingresos pronto (un contrato firmado con fecha de inicio, una vuelta al trabajo confirmada), o cuando queréis que los dos seáis deudores y propietarios por igual desde el principio y la operación entra de sobra con un sueldo.
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Solicitar estudio gratuitoFirmar uno solo: qué pasa con la casa
Aquí hay una confusión muy frecuente que conviene aclarar: ser titular de la hipoteca y ser propietario de la vivienda son cosas distintas.
- Puede firmar la hipoteca uno solo y que la vivienda esté a nombre de los dos (el que no es deudor sería lo que se llama hipotecante no deudor: aporta su parte de la garantía sin deber el préstamo). No todos los bancos lo aceptan con la misma facilidad, pero es una figura habitual.
- Puede firmar uno solo y que la casa sea solo suya, con un acuerdo privado entre vosotros sobre cómo se reparten pagos y propiedad. Funciona mientras la relación funciona; si se rompe, el que no figura en ningún sitio tiene poca protección. Pensadlo antes, no después.
- Si estáis casados en gananciales, la vivienda comprada durante el matrimonio es de los dos aunque firme uno; en separación de bienes o sin casaros, no.
Nuestro consejo: decidid primero cómo queréis que sea la propiedad, y después ajustad quién firma la hipoteca. No al revés.
Tres escenarios con números
Supongamos un piso de 180.000 €, hipoteca al 80% (144.000 €) a 30 años a un tipo fijo del 2,9%: la cuota sale a unos 599 € al mes. Tomamos como límite un ratio del 33%.
| Escenario | Ingresos netos que cuentan | Cuota máxima (33%) | ¿Entran los 599 €? | Hipoteca máxima aproximada |
|---|---|---|---|---|
| A · Un sueldo de 1.800 € | 1.800 € | 594 € | Justo en el límite | ~140.000 € |
| B · Un sueldo de 2.500 € | 2.500 € | 825 € | Sí, con margen | ~195.000 € |
| C · 1.800 € + pareja que vuelve a trabajar con 1.500 € | 3.300 € | 1.089 € | Sí, de sobra | ~260.000 € |
Lectura: en el escenario A la operación está en el límite y cualquier deuda pequeña la tumba; ahí conviene bajar el importe, aportar más entrada o esperar. En el B, un solo sueldo cubre la hipoteca sin problemas, y la pregunta es solo cómo queréis la propiedad. En el C, esperar a que la pareja tenga contrato cambia por completo el margen: es el caso en el que "esperar tres meses" vale más que cualquier negociación. Puedes hacer tus propias cuentas en el simulador y ver qué ingresos necesitáis en cuánto hay que ganar para pedir una hipoteca.
Esto sí, esto no
Esto sí: calcular la operación con el sueldo que hay, no con el que habrá; decidir primero la propiedad y después los titulares; revisar las deudas y el historial de los dos antes de decidir quién firma; si la pareja tiene contrato firmado con fecha de inicio, aportarlo (algunos bancos lo valoran); y si la operación entra justa, aumentar la entrada o bajar el precio objetivo.
Esto no: inflar ingresos con la prestación por desempleo como si fuera un sueldo; sumar a la pareja "para que conste" cuando arrastra deudas; firmar la operación uno solo y la casa a nombre de uno solo sin haber hablado de qué pasa si la cosa se rompe; ni presentar la solicitud en cinco bancos a la vez "a ver cuál pica" (cada consulta deja huella).
Cuándo lo honesto es esperar
Si vuestro caso es el escenario A —un sueldo justo y una pareja en paro sin fecha de vuelta—, lo más sensato suele ser esperar. No porque no se pueda, sino porque la operación que saldría hoy sería peor, más cara y con más riesgo de denegación que la que saldrá dentro de unos meses con dos ingresos o con más entrada. Si tenéis la duda de si ya llegáis o no, contadnos vuestro caso: miramos los dos perfiles, os decimos si conviene que firme uno o los dos, y en qué tipo de entidad encaja mejor una operación así. Si la situación de la pareja es un contrato temporal y no paro, esta otra guía os interesa: hipoteca con contrato temporal.
